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Saturday, 15 July 2023

 

LOS ELEMENTOS DE LA ASTROGEOMANCIA (II)

 Introducción a la Metrología Sagrada y sus Correlaciones Geodéticas y Armónicas

         © Xavier de la Huerga 2023


En la primera parte de este articulo hemos visto como cuatro ciencias numéricas; aritmética, geometría, astronomía y ciencia armónica musical fueron, desde el comienzo del Medioevo y hasta el Renacimiento, impartidas bajo el nombre de Quadrivium. Desconcertantemente, estas cuatro ciencias aparecen aplicadas con un prodigioso nivel de sofisticación en monumentos megalíticos, miles de años antes de que Boecio y el Abad Casiodoro las establecieran como bases del sistema didáctico medieval en Occidente. 

La Urgente Resurrección de la Metrología Sagrada

En esta segunda entrega se exploran otros dos elementos más del canon astrogeomántico de los constructores megalíticos: la metrología y la geodesia, evidentes en la arquitectura, dimensiones, orientación y posicionamiento geográfico de sus monumentos y complejos. Y, aunque no se tiene constancia de que estas fueran impartidas en támden con las cuatro artes liberadoras del Quadrivium, hay profundas relaciones entre todas ellas que apuntan a un continuo primordial de conocimiento del que son facetas inseparables. De hecho, veremos cómo la estructura armónica de la música también está presente en el núcleo del sistema de la metrología sagrada

Es un tremendo desafío y responsabilidad intentar articular, en el sucinto formato de este blog, una descripción accesible y clara del complejo sistema metrológico antiguo, de su estructura y de lo que su reciente redescubrimiento representa para el mundo. Es, al mismo tiempo, un honor y un privilegio presentar por primera vez al público hispano-parlante esta información; con la esperanza de alcanzar una audiencia que resuene con este complejo campo, para espolear su curiosidad, inspirarla y motivarla a su estudio y, sobre todo, a su puesta en práctica. 

La importancia cultural, social y espiritual de la metrología sagrada, su función catártica para facilitar la metamorfosis por la que la humanidad debe pasar en las próximas décadas, es vital. El tiempo apremia y este conocimiento debe ser transmitido y aplicado.

Metrología y Geodesia

La geodesia es la ciencia que trata de la forma y dimensiones de la Tierra; la metrología estudia las medidas y sus aplicaciones. Ambas están inextricablemente relacionadas, ya que tradicional y universalmente, la unidad base de un sistema de medidas posee una correlación con el tamaño de la Tierra. Por ejemplo, el metro originalmente fue definido como una 10.000.000 parte del cuadrante terrestre y 120.000.000 de pies Belgas corresponden al perímetro de la Tierra en el ecuador.



Fig. 1 - Los "tubos cong" pertenecientes a la cultura neolítica Liangzhu en China (5300 años de antigüedad) se cuentan entre los artefactos metrológicos más antiguos conocidos. La refinada precisión de sus marcas registra longitudes usadas en otras partes del mundo; dígitos, pies y codos de varias denominaciones.

Sin embargo, el sistema de medidas en uso hoy día (el Sistema Internacional de Unidades, basado en el metro y utilizado como standard global) no tiene nada que ver con el sistema antiguo. 

El enorme redescubrimiento desencadenado por John Michell en 1981, cuando descifró las claves principales de la metrología sagrada, y su posterior desarrollo por John Neal hasta su forma definitiva publicada en el año 2017, nos devuelven esta faceta olvidada de la ciencia megalítica que, en contrapunto al corriente sistema moderno basado en el metro, es realmente merecedora del termino de arte liberadora; pues la metrificación es comparable a la represión de todos los lenguajes de la humanidad a cambio de la imposición de una "lingua franca"; mientras que la metrología sagrada nos ofrece toda la gama del espectro idiomático, siendo un aspecto del lenguaje primordial universal que antecedió la mítica escisión en la torre de Babel.

La Estructura del Sistema Metrológico 

La siguiente tabla (fig. 2), basada en la obra de John Neal ofrece una descripción muy básica e incompleta, pero suficiente para entrever la estructura de la metrología sagrada, la cual es esencialmente un sistema de módulos integrados entre sí por medio de fracciones

En la primera columna vemos el nombre de los módulos, los cuales solo reflejan una asociación con una región geográfica o nación. Estos nombres han perdurado hasta nuestros días a través de la identificación del uso de unidades metrológicas en esas partes del mundo. Son etiquetas útiles y necesarias, pero no significa que los módulos se originasen allí. Por ejemplo, el pie griego o inglés tiene esta denominación debido a su abundante uso en la Grecia clásica así como en Inglaterra. Pero hay muchos ejemplos de su presencia en otros lugares (China, por ejemplo) y en tiempos muy anteriores a la existencia de estas naciones. Es importante entender que absolutamente todos los módulos son, sin excepción, parte de un solo sistema metrológico integrado, utilizado globalmente y cuyo origen se remonta al menos a 8000 años1 y, por lo tanto, antecede cualquier concepto de nación. Este hecho es, a día de hoy, una píldora imposible de tragar para el status quo académico convencional, pero tarde o temprano tendrá que ser aceptado, pues hay miles de puntos de referencia medibles diseminados por los monumentos antiguos, desde el Neolítico Temprano hasta la Edad Media, que ofrecen prueba irrefutable de su realidad.

 

Figura 2. Las diferentes variaciones del pie vienen dadas siempre por proporciones que pueden ser expresadas como una serie de fracciones simples. Por ejemplo, el pie Asirio y el Ibero están en proporción de 63/64 (0,9 : 63 = 0,0142857 x 64 = 0,9142857), y el pie Ibero es 4/5 del pie Egipcio Real (0,9142857 : 4 = 0,2285714 x 5 = 1,14286) 

En la segunda columna vemos las variaciones en longitud de diferentes pies, oscilando entre 0,9 y 1,16667, con el módulo del pie griego o inglés determinando el valor central (o unidad) de todo el sistema. De hecho, la estructura integrada y la naturaleza exacta del sistema solo se hace visible y cobra sentido utilizando valores derivados de la división decimal del pie griego/inglés tal como vemos en la tabla. La utilización de centímetro y milímetro, o del pie griego/ingles en su división duodecimal moderna (en pulgadas) destruye la coherencia numérica del sistema, haciendo indetectables las fracciones conectivas que son imprescindibles para entender su estructura.

Además de esto, cada uno de los pies en los diferentes módulos está sujeto a ocho micro-variaciones gobernadas por las fracciones 175/176, 440/441 y 125/126. Estas fracciones tienen la propiedad de mantener números enteros entre el diámetro y perímetro de un círculo, usando valores de Pi racionalizado como 864/265, 25/8 o 22/7; así como entre los lados y la diagonal de un cuadrado (2) al utilizar una combinación de pies y codos de diferentes módulos. Esta propiedad satisface una necesidad eminentemente práctica, pero también, crucialmente, una función simbólica, porque mantener la integridad de los números enteros es esencial para una aplicación eficaz de la geometría sagrada.

Howard Crowhurst ha encontrado una masa de evidencia incontrovertible que prueba el uso del sistema metrológico ancestral en el complejo megalítico de Carnac (Francia), el cual está datado en su fase más antigua en aproximadamente 8.000 años. Ver referencias bibliográficas al final de este artículo.

Armónicos Terrestres

La Tierra es una esfera achatada en los polos debido a su rotación, lo cual hace que los diferentes grados de latitud en su superficie vayan alargándose cuando nos acercamos a los polos. Podemos ver en la imagen de abajo como estas diferencias en tamaño generan las mismas fracciones que gobiernan las micro-variaciones en los módulos de la metrología sagrada; por ejemplo; el paralelo 38o  mide 364.126,032 pies y el paralelo 50o mide 364.953,6 pies. Su división nos da 0,9977324, o en forma fraccional 440/441.



Ahora bien, un grado de latitud tiene 360.000 pies, si dividimos el número de pies que hay en latitud 38o entre 360.000 nos da un pie de 1,0114612 respecto al pie griego/inglés (cuyo valor como ya hemos visto en la tabla de arriba es 1); esta es la micro-variación del pie griego/inglés llamada Raíz Geográfica. De igual manera pasa con latitud 50o, cuya longitud al ser dividida entre 360.000 nos da 1,013760, que es la micro-variación conocida como Estándar Geográfica. Cómo es posible que las micro-variaciones logarítimicas de los módulos de la metrología sagrada se correspondan con las variaciones en tamaño de los grados de latitud a escala planetaria?

El achatamiento de la Tierra, como dice John Neal, "no es arbitrario en su composición numérica, sino que exhibe una regularidad numérico-geométrica". Este tipo de resonancia numérica, que se extiende a través de diferentes escalas y fenómenos (la arquitectura vibratoria de la música, patrones orbitales astronómicos, etc), puede ser definida como una propiedad fractal, u holográfica inherente en el universo y representa una prueba de que el sistema metrológico megalítico, en su gran complejidad multidimensional, debió ser descubierto (o, como algunas tradiciones milenarias nos dicen: "recibido"), no inventado. Quizás, a través de la experimentación con el número desde un modo de percepción unificado con el cosmos, al que algunos de nuestros antepasados debieron acceder hace miles de años. Un modo de percepción que la astrogeomancia trata de recuperar, no solo a través del estudio, sino, principalmente, de la práctica.

Armónicos Musicales

Hay, como ya decimos, una correspondencia precisa entre ciertos intervalos armónicos musicales y los módulos de la metrología sagrada. La siguiente tabla (también basada en la obra John Neal) muestra algunos ejemplos.



Como vemos arriba, los valores de los cocientes entre los intervalos armónicos (columna verde) son idénticos a los valores de los seis módulos metrológicos, cuando estos son expresados en fracciones del pie griego/inglés, que como ya se ha dicho, es la unidad sobre la que pivota todo el sistema. Esta impresionante correlación armónica habría sido invisible si hubiésemos utilizado el metro y sugiere que la longitud del pie inglés/griego (30,479 cms) se determinó originalmente a partir de la generación de notas musicales. Quizás con un instrumento como el monocordio de Pitágoras, cuyo traste móvil produce una serie de correspondencias entre notas y longitudes físicas. Por otra parte, quizás la clave esté en China, donde el relato mítico de cómo el sistema ancestral de medidas sagradas fue creado hace 5.000 años, explica que este fue basado en la longitud de la flauta huangzhong.

Esta esencia logarítmica del sistema megalítico de metrología, combina el asombroso hecho de que siendo un código numérico, al mismo tiempo posee una correlación con la arquitectura vibratoria de la música y con la forma y tamaño del planeta. Apuntando, entre otras cosas, a que la Tierra, en su forma elipsoidal, se desvía de una esfera perfecta siguiendo el comportamiento esencial del número. Esto, junto con su remoto origen prehistórico y el hecho de que el sistema fuera utilizado en todo el mundo, son hechos que nos remiten a una serie de implicaciones explosivas y en desacuerdo con la narrativa de la arqueología convencional.

Se quedan fuera de este articulo las correlaciones armónicas con el cuerpo humano y con el entorno exoplanetario, que añaden una profundidad espiritual todavía más extraordinaria a las ya transcendentales ramificaciones de esta ciencia ancestral.

Aplicación Práctica

Uno de los obvios usos de entender el lenguaje de la metrología sagrada, es el de poder interpretar la sabiduría y el conocimiento encapsulado por medio del número en tantos monumentos que con ella se crearon, utilizándola como herramienta de investigación arqueológica y filosófica. Otra opción es la de transmitir esa sabiduría a través de su aplicación creativa en obras de arte, composiciones y objetos de diseño, o en la construcción de espacios, edificaciones y asentamientos humanos, ayudando así a regenerar y re-sacralizar nuestra enferma civilización. 

Para aquellos que practican la geometría sagrada, la metrología sagrada es el eslabón perdido, con el cual se puede dotar a los proyectos de una potencia primordial que usando el sistema métrico no es posible expresar. Su integración con los otros elementos del continuo primordial de conocimiento, puede imbuir cualquier forma y espacio con la esencia armónica fundamental que nuestros antepasados descubrieron en su visión del orden cósmico-terrenal. De alguna manera, quizás intuyeron que sus descendientes, miles de años más tarde, vivirían en una era despojada de esa visión y, por lo tanto, la codificaron en sus monumentos para proporcionar las claves que permitieran recordar, a través del lenguaje universal y eterno del número, el camino de regreso a casa. 


Referencias

John Michell - Ancient Metrology: The Dimensions of Stonehenge and of the Whole World as Therein Symbolised

John Neal - All Done With Mirrors, Ancient Metrology Vol I, Ancient Metrology Vol. II

Howard Crowhurst - Carnac - The alignments



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Thursday, 22 June 2023


LOS ELEMENTOS DE LA ASTROGEOMANCIA (I)

Hacia Una Recreación de la Ciencia Espiritual Megalítica 

© Xavier de la Huerga 2023


Contexto – El Continuo Primordial de Conocimiento y el Modo de Percepción Unificada 

Como ya se ha explicado en otro artículo de este blog, la astrogeomancia intenta la reintegración de los elementos de un continuo primordial de conocimiento aplicado hace milenios por las altas culturas megalíticas y resultante de un modo de percepción unificada muy diferente al modo de percepción del ser humano moderno. Este continuo primordial de conocimiento hoy solo puede ser entendido como la suma o síntesis de varias disciplinas científicas con una dimensión estética y espiritual, pero era originalmente percibido como facetas inseparables de un todo que va más allá de la ciencia, el arte y la espiritualidad. 

Por lo tanto, la astrogeomancia intenta recrear el modo de percepción unificada que hay tras ese continuo primordial de conocimiento, a través de una “ingenieria inversa” con la aplicación simultánea de esos aspectos que hoy percibimos como campos de actividad separados. 

Los descubrimientos revolucionarios del psiquiatra, neuro-fisiólogo, historiador y filosofo Iain McGilchrist sobre los roles de los dos hemisferios cerebrales, proveen una base explicativa en apoyo de la existencia de un "modo de percepción unificada" entre los constructores megalíticos.

Es importante mantener firmemente en la mente el concepto del continuo primordial de conocimiento no como una síntesis de diferentes elementos amalgamados, sino al revés, como una unidad preexistente, un todo sin fisuras con varias facetas y cualidades inseparables, una gestalt que transciende el producto de la suma de sus partes y lo antecede. Durante milenios, la conciencia de este continuo se ha ido desintegrando, perdiendo su cohesión original y atomizándose, debido a la pérdida del modo de percepción unificada en el ser humano. 

Esta nos ayudará a comprender mejor el porqué de las relaciones, correspondencias, conexiones y reciprocidades - frecuentemente acausales - entre lo que la mente moderna solo percibe como un cúmulo de coincidencias fortuitas y datos inconexos presentes en los enigmáticos diseños megalíticos.

El Quadrivium.

En el mundo occidental de la antiguedad el continuo primordial de conocimiento megalítico sobrevivió fraccionado y disminuido a través de las escuelas pitagóricas y la Academia de Platón; llegando con el nombre de Quadrivium hasta la Edad Media de la mano y pluma del Abad Casiodoro en el siglo VI. A partir de su codificación de las enseñanzas  en varias recopilaciones enciclopédicas (Instituciones), el Quadrivium se estableció como núcleo del plan de estudios de las universidades europeas medievales hasta el siglo XIV. 

Este programa curricular estaba centrado en las Siete Artes Liberadoras, así llamadas porque se estimaban imprescindibles para la formación de seres humanos libre-pensadores, y de las cuales el Quadrivium formaba la fase avanzada, comprendiendo la aritmética, geometría, astronomía y la armónica - hoy conocida como teoría musical o musicología. 

Erroneamente traducido como “cuatro vías”, el significado preciso de Quadrivium es “vía cuadruple”, o “convergencia de cuatro caminos”; lo cual apunta a esa unidad subyacente que encontramos en la visión y metodología de las altas culturas megalíticas. Por lo tanto, el Quadrivium se enseñaba como un todo, implicando que no era posible la comprensión profunda de ninguna de las cuatro artes en aislamiento de las otras tres. Su aplicación simultanea en las construcciones megalíticas ejemplifíca de forma práctica cientos de casos en los que estas cuatro disciplinas se entretejen entre sí.


Una mujer enseñando geometría durante la Edad Media.

Estas cuatro artes/ciencias del Quadrivium sirven como conveniente punto de partida para elucidar los elementos de la astrogeomancia, que en los monumentos megalíticos abarcan otras disciplinas como la metrología y la geodesia, pero también incluyen otros componentes  misteriosos que corrientemente no es posible explicar o clasificar. Veremos algunos de estos elementos en la segunda parte de este artículo.

Debemos ser conscientes de que no estamos tratando aquí con las concepciones modernas convencionales y utilitarias de estas cuatro disciplinas, sino con sus formas ancestrales a través de las que se busca su capacidad de desencadenar la experiencia revelatoria spiritual y con este enfoque transcendente, la comprensión holística de todas ellas. Tal como Platón nos dice hacia el final del Libro VII de La República: “...cuando estos estudios alcanzan el punto de inter-comunión y conexión entre sí mismos, llegando a ser apreciados en sus afinidades mutuas, entonces, y solo entonces, alcanzará su práctica su verdadero valor.”

Ya sea como depositario de la sabiduría prehistórica a través de la tradición oral pitagórica, de sus contactos en Egipto, o quizás como formulador (parcialmente) original de una fracción de la prisca sapientia... Platón sabía que era vital para el ser humano el re-ensamblaje de estas piezas del fragmentado rompecabezas cósmico, y lo puso por escrito por primera vez en la historia de Occidente. 

Todas las artes/ciencias del Quadrivium eran representadas como figuras femeninas. Quizás la memoria de un origen en el pasado distante?


Las Cuatro Artes Sagradas Convergentes

Aritmética. Más allá del cálculo y la función puramente cuantitativa del número, está su función cualitativa, la dinámica de sus interrelaciones, la regularidad y armonía de las proporciones. La aritmética sagrada investiga el número en su pureza abstracta. Su dimensión simbólica nos lleva a la comprensión profunda de la realidad, de la forma o arquetipo del bien; tal como Platón expone en La República: “hasta ver la naturaleza de los números sólo con la mente, no como mercaderes y tenderos con el ánimo de vender y comprar... si no para el uso del alma, porque esta será la forma más fácil de que esta pase de lo efímero y transitorio a la Verdad y al Ser”. El axioma pitagórico: “todo es número", también ilustra esta comprensión del número como substrato profundo de la realidad y lenguaje a través del cual la naturaleza se hace inteligible.

Geometría. De nuevo, en los diálogos de Platón y a través de las enseñanzas de Pitágoras se enfatiza la capacidad de la geometría para conducirnos a la verdad última, a la belleza y a la bondad, mas allá de su uso utilitario. La descripción de la geometría como el arte de lo eternamente verdadero, define este enfoque que también se conoce hoy día como geometría sagrada. En el contexto del megalitísmo la geometría cobra su significado más correcto etimológicamente, pues la vemos aplicada a la medición y ordenamiento de los espacios terrestres, y a los posicionamientos de los monumentos megalíticos a un nivel geodético a gran escala. Así pues, la geometría puede ser definida como “número en el espacio”.

Astronomía. La astronomía era idéntica con la astrología en la antigüedad, cuando el paradigma dominante era el animismo y el universo estaba vivo, dotado de inteligencia y propósito. En la cosmovisión animista, los cielos están poblados por arquetipos encarnados en los orbes planetarios y estelares, fuerzas cósmicas - diosas, dioses, titanes - que interactúan con el ser humano y con sus movimientos generan ciclos temporales, cómputos caléndricos, festivales sagrados y la ordenación de la sociedad alrededor de estos. Los ortos y ocasos de los astros producen alineaciones con la topografía, proveyendo los parámetros geométricos para la orientación de asentamientos y templos que se levantan como reflejo del cielo en la tierra. El rol de la luz solar es sagrado; la luz física una manifestación de la luz espiritual. Es por lo tanto correcto definir la astronomía sagrada como "numero en movimiento, en el espacio y en el tiempo".

Armónica. La longitud de una cuerda tensada o una flauta, las dimensiones y forma de un instrumento determinan su capacidad y tipo de resonancia, estableciendo una relación directa entre el espacio, la forma y la generación de sonido. Por otra parte, hay también una relación con el movimiento y el tiempo, ya que la vibración audible es oscilación y está dotada de velocidad, o frecuencia, y amplitud. La armónica sagrada no se centra solo en definir y entender las relaciones numéricas existentes entre intervalos musicales, sino que investiga y descubre aquellas que son más armoniosas y producen resonancias simpáticas1 conectadas con fenómenos astronómicos, patrones geométricos y relaciones numéricas; es decir, con los otros tres campos de estudio del Quadrivium. Si la astronomía sagrada es "número en el espacio y en el tiempo" a escala macrocósmica, la armónica sagrada bien puede ser descrita como "número en el espacio y en el tiempo" a escala microcósmica.

1 -  Resonancia simpática en términos musicales se define como un un fenómeno armónico en el que un cuerpo vibratorio en estado de reposo responde a vibraciones externas con las que tiene una semejanza armónica. Una cuerda de guitarra, por ejemplo, cuando al ser pulsada produce una nota, hace que cualquier otra cuerda en su proximidad, afinada en esa nota vibre sin tocarla, incluso en otras octavas más altas o bajas


LOS ELEMENTOS DE LA ASTROGEOMANCIA (II) - En la segunda parte se exploran otros elementos del canon de la astrogeomancia: la metrología sagrada y sus correlaciones armónicas con las dimensiones y forma de la tierra, así como con la arquitectura vibratoria de la música.


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Thursday, 11 May 2023

EL LABERINTO ASTROGEOMANTICO  

Armonizador de Espacios Exteriores e Interiores

© Xavier de la Huerga 2023


Una de las aplicaciones más importantes de la astrogeomancia es la armonización y espiritualización de los espacios a través de la construcción de “estructuras de poder”. La atrogeomancia no es una nueva disciplina, sino una recreación parcial de las técnicas y conocimientos prehistóricos utilizados en decenas de miles de monumentos megalíticos. Esta ciencia ha sobrevivido de forma fragmentada en varias tradiciones arquitectónicas; el románico y gótico en Occidente, Feng Shui en China, Vastu Shastra en India, etc.

El laberinto, cuyo origen se remonta al periodo neolítico, es una ancestral estructura geométrica con un poder inherente, que puede ser amplificado por la metodología astrogeomántica a través de la integración de la alineación astronómica en su diseño, unida a la metrología sagrada, la mitología y la utilización simbólica y multidimensional del número.





La concentración más numerosa de laberintos en todo el planeta se encuentra en el noroeste de la Península Ibérica, en Galicia y en la comarca de la Maragatería (León). Están datados entre 3.500 y 4.500 años de antigüedad. (Imagen: maxpixel.net)


Diferencia entre Laberinto y Dédalo 

Un dédalo está hecho para dificultar el tránsito o la salida de aquellos que entran en él. El laberinto, en cambio, tiene un sendero que siempre conduce desde la entrada hasta su centro y viceversa a través de una serie de circunvoluciones.












(Izda.) Dédalo. ( Dcha.) Laberinto. La diferencia entre uno y otro se hace patente siguiendo sus senderos con un dedo o un puntero.

El dédalo se caracteriza por tener múltiples callejones sin salida; provoca tensión, agitación, ansiedad y la hiperactividad del hemisferio cerebral izquierdo con su enfoque competitivo centrado en la supervivencia y en el objeto aislado del contexto. El laberinto, por el contrario, propicia un estado meditativo y de relajación, facilitando el modo de atención global del hemisferio cerebral derecho con su percepción holística integrada, permitiendo al caminante identificarse con el camino sin obsesionarse por llegar al destino y abriendo la puerta a la experiencia reveladora.


El Efecto Laberinto

Dice acertadamente la Dra. Lauren Artress1 que “caminar el laberinto es una disciplina espiritual que nos invita a confiar en el sendero”. 

Una experiencia común cuando se camina un laberinto es el pensar que en algún momento nos hemos equivocado saltándonos alguna vuelta, o similares dudas. Si no reaccionamos negativamente a ese miedo y seguimos caminando, aprendemos que realmente podemos (y debemos) confiar en el sendero. Cuando consideramos el laberinto como una abstracción simbólica del camino de la vida, con sus reveses, cambios de dirección y desvíos inesperados, el simple acto de confiar en el sendero es una lección sutil, pero profunda que se internaliza directamente al recorrer un laberinto, a través del propio cuerpo en movimiento. Es el acto de confiar en la bondad, la verdad y la belleza como elementos esenciales de la existencia, admitiendo la realidad de un trazado misterioso, impredecible pero paradojicamente predeterminado en su inteligencia geométrica, que invariablemente nos lleva a buen fin. Esto es, por lo tanto, una forma de protección y de terapia contra el cinísmo materialista y la superficialidad imperantes.

Las investigaciones realizadas sobre el llamado efecto laberinto indican que caminar en un laberinto genera una serie de respuestas físicas y mentales: niveles más altos de claridad y enfoque mental, relajación, paz interior, incremento de la receptividad, flashes intuitivos, inspiración, etc. Kay Sandor2 se refiere al laberinto como “una herramienta para el ritual y el desarrollo de una práctica personal de sanación”. Katja Marquart3 también lo considera una herramienta “ancestral y al mismo tiempo emergente, para la mejora de la creatividad y el proceso de solución de problemas”. La definición de Neal Harrises: “Un patio de recreo para el espiritu”. Y Jeanne Peel5 opina que “es un símbolo que crea un espacio sagrado para el crecimiento psicológico y espiritual”.



El laberinto de la catedral de Notre Dame de Chartres, construído a principios del S. XII, atrae cada año miles de personas que recorren sus once circuitos. (Imagen: fabulo.blogspot.com)


Un Ejemplo de Laberinto Astrogeomántico.

El ejemplo presentado aquí, se construyó en el sur de Portugal durante un curso de astrogeomancia y permacultura integrada facilitado por Aula Misterica.


Plano del laberinto oval astrogeomántico de Aljezur (Portugal) y fase inicial de su construcción. 
(© Xavier de la Huerga 2022)


Simbolismo Mitológico: El trazado de este laberinto está generado a partir de un espacio central oval que simboliza el Huevo Cósmico, mientras que las circunvoluciones del sendero representan la Serpiente Generatriz enroscada a su alrededor. El huevo y la serpiente conforman un símbolo dual del principio generativo cósmico, una imagen alegórica de la creación del universo, que encontramos en multitud de culturas ancestrales. Aparece en los Misterios Orficos de Grecia, en las cosmogonías Gnósticas, Taoístas, Egipcias, Hindus, Fenicias, el Kalevala finlandés, el Avesta persa y otras tradiciones espirituales. En todas ellas el huevo simboliza la unidad primigenia, que tras su incubación por la serpiente se rompe en dos mitades, dando lugar al cielo y la tierra - a la dualidad intrínseca de todo el universo - de la cual emerge el principio de la consciencia auto-reflexiva, la capacidad de ser conscientes  de nuestra propia consciencia.

El huevo cósmico: receptáculo espacial, y la serpiente: principio generador temporal.


Geometría Sagrada: Como se puede observar en el plano del laberinto que creamos en Aljezur, el espacio central oval está definido por una elipse que resulta de la combinación de dos círculos adyacentes con sus diámetros en proporción áurea el uno con el otro. Esto contribuye a la carga simbólica y refuerza su carácter cosmogónico, ya que la proporción áurea es la expresión matemática del principio generativo en la naturaleza.

Alineación Astronómica: El eje central longitudinal del laberinto está alineado hacia la salida del sol en el solsticio de verano, y hacia la puesta del sol en el solsticio de invierno. Esta es la mitad oscura-femenina-yin del año, durante la cual el poder solar empieza a declinar desde el solsticio estival (21 Junio) hasta acabar en el día más corto en el solsticio invernal (21 Diciembre). Esta orientación astronómica y simbólica confiere al laberinto un carácter propicio para la introspección, la ceremonia iniciática, el trabajo meditativo y terapéutico, etc.

Metrología Sagrada: Se utilizó en sus dimensiones el módulo metrológico del pie druso logrando así una correlación con el año solar. El eje longitudinal mide 36.525 pies drusos equivalente a 12.03 metros. Subdividiendo cada pie en 10 segmentos nos da la duración exacta del año: 365.25 días. Esto se complementa perfectamente con las subdivisiones en metros, que corresponden a los 12 meses. El eje transversal de 30.44 pies drusos (10.02 metros) nos da la duración media (casi exacta) de un "mes matemático solar" en días, ya que 30.44 x 12 = 365.28. Diviendo el año solar de 365.25 días en 12 períodos de igual longitud resulta en un "mes matemático solar" de aproximadamente 30.438.

Uso Multidimensional del Número: Las subdivisiones arriba descritas, pueden ser marcadas a lo largo de los ejes del laberinto con una piedra o piqueta, para indicar el día y mes actuales del año. De esta manera se establece una transposición entre lo espacial y lo temporal, confiriendo al número la multidimensionalidad característica del canon megalítico. Esta transposición entre el tiempo y el espacio es un ejercicio que puede ser implementado con fines educativos, terapéuticos, calendáricos y rituales. En qué punto del laberinto se encontraría el día del equinoccio de primavera? Viajar en el tiempo es posible cuando el espacio es una metáfora y vivimos simbólicamente. Esto es lo que ocurre en el Camino de Santiago, donde el final del peregrinaje conduce al Finisterrae, al final de la Tierra, al mar del misterio y al sol poniente.



Diferentes tipos de laberintos desde el Neolítico hasta la Edad Media. (Imagen: DiscoverLabyrinths.com)


Amplificación y Expansión del Efecto Laberinto

Como vemos, la aplicación de la astrogeomancia al laberinto enriquece su dimensión simbólica y extiende sus posibles usos. A la armonización del espacio interno de los que lo recorren, se suma la armonización del espacio físico local donde el laberinto se encuentra. Esto se produce al conectar con el genius loci,campo de fuerza telúrica local que, a través de la activación grupal y ritual, puede llegar a convertirse en un vórtice radiante extendido. El potencial del laberinto astrogeomántico incluye su función como amplificador de sincronicidades y, dadas las condiciones adecuadas, la inducción del modo de percepción unificada, propiciando la experiencia directa de nuestra conexión indisoluble e interdependencia con el Cosmos.

En este fresco de una villa romana vemos el "genius loci", o "espíritu del lugar" en el centro, acompañado de dos "lares" a ambos lados. Este trio de genios locales, o domésticos, a través del lenguaje simbólico y su representación antropomórfica, nos hablan de la potencia y cualidad espiritual de un punto determinado de la tierra. La serpiente bajo sus pies es un arquetipo universal de esa elusiva y sutil fuerza terrestre, también llamada "energía telúrica", "wouivre", "lung mei", "ley lines", etc.

Referencias

Artress, Lauren. Walking a Sacred Path: Rediscovering the Labyrinth as a Spiritual Practice. Revised edition New York: Riverhead, 2006.
Sandor, M. Kay. The Labyrinth: A Walking Meditation for Healing and Self-care. EXPLORE The Journal of Science and Healing, 2005.
Marquart, Katja. The Labyrinth: An Ancient and Emerging Tool for Idea Development. https://labyrinthsociety.org/who-we-are/20823-marquart-katja

Harris, Neal. “Labyrinths: Catalysts for Therapeutic Growth.” Labyrinth Articles. Relax4Life, 2008.

Peel, Jeanne.“The Labyrinth: An Innovative Therapeutic Tool for Problem-solving or Achieving Mental Focus.”


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