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Saturday, 15 July 2023

 

LOS ELEMENTOS DE LA ASTROGEOMANCIA (II)

 Introducción a la Metrología Sagrada y sus Correlaciones Geodéticas y Armónicas

         © Xavier de la Huerga 2023


En la primera parte de este articulo hemos visto como cuatro ciencias numéricas; aritmética, geometría, astronomía y ciencia armónica musical fueron, desde el comienzo del Medioevo y hasta el Renacimiento, impartidas bajo el nombre de Quadrivium. Desconcertantemente, estas cuatro ciencias aparecen aplicadas con un prodigioso nivel de sofisticación en monumentos megalíticos, miles de años antes de que Boecio y el Abad Casiodoro las establecieran como bases del sistema didáctico medieval en Occidente. 

La Urgente Resurrección de la Metrología Sagrada

En esta segunda entrega se exploran otros dos elementos más del canon astrogeomántico de los constructores megalíticos: la metrología y la geodesia, evidentes en la arquitectura, dimensiones, orientación y posicionamiento geográfico de sus monumentos y complejos. Y, aunque no se tiene constancia de que estas fueran impartidas en támden con las cuatro artes liberadoras del Quadrivium, hay profundas relaciones entre todas ellas que apuntan a un continuo primordial de conocimiento del que son facetas inseparables. De hecho, veremos cómo la estructura armónica de la música también está presente en el núcleo del sistema de la metrología sagrada. 

Es un tremendo desafío y responsabilidad intentar articular, en el sucinto formato de este blog, una descripción accesible y clara del complejo sistema metrológico antiguo, de su estructura y de lo que su reciente redescubrimiento representa para el mundo. Es, al mismo tiempo, un honor y un privilegio presentar por primera vez al público hispano-parlante esta información; con la esperanza de alcanzar una audiencia que resuene con este complejo campo, para espolear su curiosidad, inspirarla y motivarla a su estudio y, sobre todo, a su puesta en práctica. 

La importancia cultural, social y espiritual de la metrología sagrada, su función catártica para facilitar la metamorfosis por la que la humanidad debe pasar en las próximas décadas, es vital. El tiempo apremia y este conocimiento debe ser transmitido y aplicado.

Metrología y Geodesia

La geodesia es la ciencia que trata de la forma y dimensiones de la Tierra; la metrología estudia las medidas y sus aplicaciones. Ambas están inextricablemente relacionadas, ya que tradicional y universalmente, la unidad base de un sistema de medidas posee una correlación con el tamaño de la Tierra. Por ejemplo, el metro originalmente fue definido como una 10.000.000 parte del cuadrante terrestre y 120.000.000 de pies Belgas corresponden al perímetro de la Tierra en el ecuador.



Fig. 1 - Los "tubos cong" pertenecientes a la cultura neolítica Liangzhu en China (5300 años de antigüedad) se cuentan entre los artefactos metrológicos más antiguos conocidos. La refinada precisión de sus marcas registra longitudes usadas en otras partes del mundo; dígitos, pies y codos de varias denominaciones.

Sin embargo, el sistema de medidas en uso hoy día (el Sistema Internacional de Unidades, basado en el metro y utilizado como standard global) no tiene nada que ver con el sistema antiguo. 

El enorme redescubrimiento desencadenado por John Michell en 1981, cuando descifró las claves principales de la metrología sagrada, y su posterior desarrollo por John Neal hasta su forma definitiva publicada en el año 2017, nos devuelven esta faceta olvidada de la ciencia megalítica que, en contrapunto al corriente sistema moderno basado en el metro, es realmente merecedora del termino de arte liberadora; pues la metrificación es comparable a la represión de todos los lenguajes de la humanidad a cambio de la imposición de una "lingua franca"; mientras que la metrología sagrada nos ofrece toda la gama del espectro idiomático, siendo un aspecto del lenguaje primordial universal que antecedió la mítica escisión en la torre de Babel.

La Estructura del Sistema Metrológico 

La siguiente tabla (fig. 2), basada en la obra de John Neal ofrece una descripción muy básica e incompleta, pero suficiente para entrever la estructura de la metrología sagrada, la cual es esencialmente un sistema de módulos integrados entre sí por medio de fracciones. 

En la primera columna vemos el nombre de los módulos, los cuales solo reflejan una asociación con una región geográfica o nación. Estos nombres han perdurado hasta nuestros días a través de la identificación del uso de unidades metrológicas en esas partes del mundo. Son etiquetas útiles y necesarias, pero no significa que los módulos se originasen allí. Por ejemplo, el pie griego o inglés tiene esta denominación debido a su abundante uso en la Grecia clásica así como en Inglaterra. Pero hay muchos ejemplos de su presencia en otros lugares (China, por ejemplo) y en tiempos muy anteriores a la existencia de estas naciones. Es importante entender que absolutamente todos los módulos son, sin excepción, parte de un solo sistema metrológico integrado, utilizado globalmente y cuyo origen se remonta al menos a 8000 años1 y, por lo tanto, antecede cualquier concepto de nación. Este hecho es, a día de hoy, una píldora imposible de tragar para el status quo académico convencional, pero tarde o temprano tendrá que ser aceptado, pues hay miles de puntos de referencia medibles diseminados por los monumentos antiguos, desde el Neolítico Temprano hasta la Edad Media, que ofrecen prueba irrefutable de su realidad.

 

Figura 2. Las diferentes variaciones del pie vienen dadas siempre por proporciones que pueden ser expresadas como una serie de fracciones simples. Por ejemplo, el pie Asirio y el Ibero están en proporción de 63/64 (0,9 : 63 = 0,0142857 x 64 = 0,9142857), y el pie Ibero es 4/5 del pie Egipcio Real (0,9142857 : 4 = 0,2285714 x 5 = 1,14286) 

En la segunda columna vemos las variaciones en longitud de diferentes pies, oscilando entre 0,9 y 1,16667, con el módulo del pie griego o inglés determinando el valor central (o unidad) de todo el sistema. De hecho, la estructura integrada y la naturaleza exacta del sistema solo se hace visible y cobra sentido utilizando valores derivados de la división decimal del pie griego/inglés tal como vemos en la tabla. La utilización de centímetro y milímetro, o del pie griego/ingles en su división duodecimal moderna (en pulgadas) destruye la coherencia numérica del sistema, haciendo indetectables las fracciones conectivas que son imprescindibles para entender su estructura.

Además de esto, cada uno de los pies en los diferentes módulos está sujeto a ocho micro-variaciones gobernadas por las fracciones 175/176, 440/441 y 125/126. Estas fracciones tienen la propiedad de mantener números enteros entre el diámetro y perímetro de un círculo, usando valores de Pi racionalizado como 864/265, 25/8 o 22/7; así como entre los lados y la diagonal de un cuadrado (√2) al utilizar una combinación de pies y codos de diferentes módulos. Esta propiedad satisface una necesidad eminentemente práctica, pero también, crucialmente, una función simbólica, porque mantener la integridad de los números enteros es esencial para una aplicación eficaz de la geometría sagrada.

1 - Howard Crowhurst ha encontrado una masa de evidencia incontrovertible que prueba el uso del sistema metrológico ancestral en el complejo megalítico de Carnac (Francia), el cual está datado en su fase más antigua en aproximadamente 8.000 años. Ver referencias bibliográficas al final de este artículo.

Armónicos Terrestres

La Tierra es una esfera achatada en los polos debido a su rotación, lo cual hace que los diferentes grados de latitud en su superficie vayan alargándose cuando nos acercamos a los polos. Podemos ver en la imagen de abajo como estas diferencias en tamaño generan las mismas fracciones que gobiernan las micro-variaciones en los módulos de la metrología sagrada; por ejemplo; el paralelo 38o  mide 364.126,032 pies y el paralelo 50o mide 364.953,6 pies. Su división nos da 0,9977324, o en forma fraccional 440/441.



Ahora bien, un grado de latitud tiene 360.000 pies, si dividimos el número de pies que hay en latitud 38o entre 360.000 nos da un pie de 1,0114612 respecto al pie griego/inglés (cuyo valor como ya hemos visto en la tabla de arriba es 1); esta es la micro-variación del pie griego/inglés llamada Raíz Geográfica. De igual manera pasa con latitud 50o, cuya longitud al ser dividida entre 360.000 nos da 1,013760, que es la micro-variación conocida como Estándar Geográfica. Cómo es posible que las micro-variaciones logarítimicas de los módulos de la metrología sagrada se correspondan con las variaciones en tamaño de los grados de latitud a escala planetaria?

El achatamiento de la Tierra, como dice John Neal, "no es arbitrario en su composición numérica, sino que exhibe una regularidad numérico-geométrica". Este tipo de resonancia numérica, que se extiende a través de diferentes escalas y fenómenos (la arquitectura vibratoria de la música, patrones orbitales astronómicos, etc), puede ser definida como una propiedad fractal, u holográfica inherente en el universo y representa una prueba de que el sistema metrológico megalítico, en su gran complejidad multidimensional, debió ser descubierto (o, como algunas tradiciones milenarias nos dicen: "recibido"), no inventado. Quizás, a través de la experimentación con el número desde un modo de percepción unificado con el cosmos, al que algunos de nuestros antepasados debieron acceder hace miles de años. Un modo de percepción que la astrogeomancia trata de recuperar, no solo a través del estudio, sino, principalmente, de la práctica.

Armónicos Musicales

Hay, como ya decimos, una correspondencia precisa entre ciertos intervalos armónicos musicales y los módulos de la metrología sagrada. La siguiente tabla (también basada en la obra John Neal) muestra algunos ejemplos.



Como vemos arriba, los valores de los cocientes entre los intervalos armónicos (columna verde) son idénticos a los valores de los seis módulos metrológicos, cuando estos son expresados en fracciones del pie griego/inglés, que como ya se ha dicho, es la unidad sobre la que pivota todo el sistema. Esta impresionante correlación armónica habría sido invisible si hubiésemos utilizado el metro y sugiere que la longitud del pie inglés/griego (30,479 cms) se determinó originalmente a partir de la generación de notas musicales. Quizás con un instrumento como el monocordio de Pitágoras, cuyo traste móvil produce una serie de correspondencias entre notas y longitudes físicas. Por otra parte, quizás la clave esté en China, donde el relato mítico de cómo el sistema ancestral de medidas sagradas fue creado hace 5.000 años, explica que este fue basado en la longitud de la flauta huangzhong.

Esta esencia logarítmica del sistema megalítico de metrología, combina el asombroso hecho de que siendo un código numérico, al mismo tiempo posee una correlación con la arquitectura vibratoria de la música y con la forma y tamaño del planeta. Apuntando, entre otras cosas, a que la Tierra, en su forma elipsoidal, se desvía de una esfera perfecta siguiendo el comportamiento esencial del número. Esto, junto con su remoto origen prehistórico y el hecho de que el sistema fuera utilizado en todo el mundo, son hechos que nos remiten a una serie de implicaciones explosivas y en desacuerdo con la narrativa de la arqueología convencional.

Se quedan fuera de este articulo las correlaciones armónicas con el cuerpo humano y con el entorno exoplanetario, que añaden una profundidad espiritual todavía más extraordinaria a las ya transcendentales ramificaciones de esta ciencia ancestral.

Aplicación Práctica

Uno de los obvios usos de entender el lenguaje de la metrología sagrada, es el de poder interpretar la sabiduría y el conocimiento encapsulado por medio del número en tantos monumentos que con ella se crearon, utilizándola como herramienta de investigación arqueológica y filosófica. Otra opción es la de transmitir esa sabiduría a través de su aplicación creativa en obras de arte, composiciones y objetos de diseño, o en la construcción de espacios, edificaciones y asentamientos humanos, ayudando así a regenerar y re-sacralizar nuestra enferma civilización. 

Para aquellos que practican la geometría sagrada, la metrología sagrada es el eslabón perdido, con el cual se puede dotar a los proyectos de una potencia primordial que usando el sistema métrico no es posible expresar. Su integración con los otros elementos del continuo primordial de conocimiento, puede imbuir cualquier forma y espacio con la esencia armónica fundamental que nuestros antepasados descubrieron en su visión del orden cósmico-terrenal. De alguna manera, quizás intuyeron que sus descendientes, miles de años más tarde, vivirían en una era despojada de esa visión y, por lo tanto, la codificaron en sus monumentos para proporcionar las claves que permitieran recordar, a través del lenguaje universal y eterno del número, el camino de regreso a casa. 


Referencias

John Michell - Ancient Metrology: The Dimensions of Stonehenge and of the Whole World as Therein Symbolised

John Neal - All Done With Mirrors, Ancient Metrology Vol I, Ancient Metrology Vol. II

Howard Crowhurst - Carnac - The alignments



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Tuesday, 27 June 2023

 


THE ELEMENTS OF ASTROGEOMANCY (I)

Towards a Recreation of the Megalithic Spiritual Science 

© Xavier de la Huerga 2023


Context – The Primordial Continuum of Knowledge and the Unified Perception Mode

As it has been explained somewhere else in this blog, astrogeomancy attempts the reintegration of the elements making up the continuum of knowledge that was applied millennia ago by high megalithic cultures as the result of a unified perception mode; very different from the current perception mode of human beings. This primordial continuum of knowledge can only be understood today by our modern minds as a synthesis of several related but distinct scientific disciplines with aesthetic and spiritual dimensions integrated. However, it was in fact originally apprehended as a multi-faceted seamless whole, going beyond what we today call science, art and spirituality. Following the clues an solid proofs left behind by our ancestors - their monuments, mainly -, astrogeomancy attempts to recreate the unified perception mode behind this primordial continuum of knowledge through reverse engineering, studying and implementing simultaneously all those aspects we perceive today as separate fields.

The revolutionary discoveries of psychiatrist, neurophysiologist, historian and philosopher Iain McGilchrist on the roles of the two brain hemispheres, lends support to the existence of a "unified perception mode" amongst megalithic builders.

It is important to fix the mind's eye steadfastly onto the concept of a primordial continuum of knowledge not just as a synthesis of different elements blended together, but as a pre-existent whole without any fissures, that however displays a number of different facets or qualities pertaining to the greater body; a gestalt that not only transcends the sum of its parts, but antecedes it. During millennia, awareness of this continuum has been disintegrating, losing its original cohesion and breaking apart due to the loss of the unified perception mode among humans. 

The above realisation will help us to better understand the relationships, correspondences, connections and reciprocities - frequently acausal - between what the modern mind only perceives as a cluster of fortuitous coincidences and disconnected data, present throughout many of the enigmatic megalithic designs.

The Quadrivium

In the western world the megalithic primordial continuum of knowledge survived into history in a fragmented and diminished form through the Pythagorean schools and Plato's Academy. It eventually surfaced at the start of the Middle Ages by the hand and quill pen of Abbot Cassiodorus with the name of Quadrivium. From his codification of the ancient teachings into various encyclopedic compilations (Instituciones), the Quadrivium was established as the core curriculum for European universities until the XIV century.

This curriculum was centred around the Seven Liberating Arts, so called because they were  considered essential for the inner cultivation of free-thinking human beings. Of these seven arts, the Quadrivium constituted the advanced stage, consisting of arithmetic, geometry, astronomy and harmony - nowadays known as music theory or musicology.

Wrongly translated as "four ways", the precise meaning of Quadrivium is "quadruple way", or "place where four ways meet", which points back in time to the underlying unity found in the vision and methodology of the high megalithic cultures. Therefore, the Quadrivium was taught as a whole, implying that it was not possible to achieve a proper, deep comprehension of any of the four arts in isolation from the other three. Their simultaneous implementation on megalithic constructions exemplifies in the practice hundreds of cases in which these four disciplines weave themselves into a coherent whole.


A woman teaching geometry during the Middle Ages

The four arts/sciences that make up the Quadrivium are a very convenient starting point to elucidate the elements of astrogeomancy, even though many megalithic monuments encompass other disciplines such as metrology and geodesy and occasionally include a mysterious component that it is not easily explainable. We will have a look at those additional elements in the second part of this article.

One must be aware that we are not dealing here with the modern, conventional, utilitarian versions of these four disciplines, but with their ancient forms through which it is sought their capacity to trigger the spiritual revelatory experience, and with this transcendent approach, the holistic understanding of them all. As Plato tells us towards the end of Book VII of The Republic; “...when all these studies reach the point of inter-communion and connection with one another, and come to be considered in their mutual affinities, then, will the pursuit of them have a value for our objectives; otherwise there is no profit in them”. 

Be it as repository of prehistoric lore through the Pythagorean oral tradition, via his Egyptian contacts, or else as an original rediscoverer of a fragment of the prisca sapientia; Plato knew that it was vital for the education of healthy human beings to reassemble these four pieces of the scattered cosmic puzzle.

Each of the arts/sciences of the Quadrivium was portrayed as a female. Perhaps a memory of origins in the distant past?

The Four Convergent Sacred Arts

Arithmetic.  Beyond calculus and the purely quantitative functions of number, there are its qualitative characteristics, the dynamics of interrelations and proportions, the regularity and harmony of ratios. Sacred arithmetic investigates number in its abstract purity, its symbolic dimension leads us to a deep understanding of reality, of the form or archetype of the good. As Plato expounds in The Republic; “...until they see the nature of numbers with the mind only; not like merchants or retail-traders, with a view to buying or selling... but for the sake of the soul herself; and because this will be the easiest way for her to pass from becoming to Truth and Being." The Pythagorean axiom; "all is number" illustrates the realisation that the deepest substrate of reality and the language through which nature becomes intelligible is number.

Geometry. Again through Plato's dialogues and also Pythagoras' teachings, is emphasised the capacity of geometry to take us to the ultimate truth, beauty and goodness, beyond its utilitarian and mundane applications. The description of geometry as "the art of the ever-true", defines this eminently spiritual perspective, which is also known nowadays as sacred geometry. In the context of megalithic culture, geometry takes on its true etymological meaning, since it is applied to measuring the earth and to define the placement and orientation of monuments at a geodetic scale. Thus we can rightly define geometry as "number in space"

Astronomy. In antiquity until the Middle Ages, astronomy was identical with astrology, in an age when the prevalent and very universal paradigm was animism and the universe was alive, possessed intelligence and was filled with purpose. In the animist cosmovision, the heavens are populated with archetypes embodied in the planetary and stellar orbs, cosmic forces - goddesses, gods, titans - interact with human beings and through their movements generate cycles, calendrical computations, sacred festivals and the arrangement of society around them. The rising and setting of celestial bodies produce alignments to topographic features, providing the geometric and angular parameters for the orientation of settlements and temples that spring up as a reflection of heaven on earth. The role of sunlight is sacred; physical sunlight being a consequence and manifestation of divine light. It is fitting to define sacred astronomy as "number in movement, both in time and space".

Harmony. The length of a flute, or a tensed string, the dimensions and shape of an instrument, determine its capacity and type of resonance, establishing a direct relationship between space, form and sound generation. On the other hand, there is also a relationship between sound and movement - hence, time -, since audible vibration is oscillation and this in turn, is endowed with velocity, or frequency and amplitude. The sacred science of harmony, is centred not only in defining and understanding the numerical relationships existing between musical intervals, but in investigating and discovering those which are most harmonious and produce sympathetic resonances1 connected with astronomical phenomena, geometric patterns and numerical relationships; that is, with the other three fields of study encompassed by the Quadrivium.

1 -  Sympathetic resonance is defined in musical terms as a harmonic phenomenon in which a vibratory body in a state of rest responds to external vibrations with which it has a harmonic similarity. A guitar string, for example, when it is plucked and produces a note, causes a vibration in any other strings tuned to that same note, even across higher and lower octaves.


The Elements of Astrogeomancy (II) - In the forthcoming second part of this article, another key element of the astrogeomantic megalithic canon is explored; metrology, together with its astounding geodetic and musical harmonic correspondences.



Astrogeomancy Courses in 2024

The Starseeders Encounter for a New Earth and the Restoration of the World Soul


Thursday, 22 June 2023


LOS ELEMENTOS DE LA ASTROGEOMANCIA (I)

Hacia Una Recreación de la Ciencia Espiritual Megalítica 

© Xavier de la Huerga 2023


Contexto – El Continuo Primordial de Conocimiento y el Modo de Percepción Unificada 

Como ya se ha explicado en otro artículo de este blog, la astrogeomancia intenta la reintegración de los elementos de un continuo primordial de conocimiento aplicado hace milenios por las altas culturas megalíticas y resultante de un modo de percepción unificada muy diferente al modo de percepción del ser humano moderno. Este continuo primordial de conocimiento hoy solo puede ser entendido como la suma o síntesis de varias disciplinas científicas con una dimensión estética y espiritual, pero era originalmente percibido como facetas inseparables de un todo que va más allá de la ciencia, el arte y la espiritualidad. 

Por lo tanto, la astrogeomancia intenta recrear el modo de percepción unificada que hay tras ese continuo primordial de conocimiento, a través de una “ingenieria inversa” con la aplicación simultánea de esos aspectos que hoy percibimos como campos de actividad separados. 

Los descubrimientos revolucionarios del psiquiatra, neuro-fisiólogo, historiador y filosofo Iain McGilchrist sobre los roles de los dos hemisferios cerebrales, proveen una base explicativa en apoyo de la existencia de un "modo de percepción unificada" entre los constructores megalíticos.

Es importante mantener firmemente en la mente el concepto del continuo primordial de conocimiento no como una síntesis de diferentes elementos amalgamados, sino al revés, como una unidad preexistente, un todo sin fisuras con varias facetas y cualidades inseparables, una gestalt que transciende el producto de la suma de sus partes y lo antecede. Durante milenios, la conciencia de este continuo se ha ido desintegrando, perdiendo su cohesión original y atomizándose, debido a la pérdida del modo de percepción unificada en el ser humano. 

Esta nos ayudará a comprender mejor el porqué de las relaciones, correspondencias, conexiones y reciprocidades - frecuentemente acausales - entre lo que la mente moderna solo percibe como un cúmulo de coincidencias fortuitas y datos inconexos presentes en los enigmáticos diseños megalíticos.

El Quadrivium.

En el mundo occidental de la antiguedad el continuo primordial de conocimiento megalítico sobrevivió fraccionado y disminuido a través de las escuelas pitagóricas y la Academia de Platón; llegando con el nombre de Quadrivium hasta la Edad Media de la mano y pluma del Abad Casiodoro en el siglo VI. A partir de su codificación de las enseñanzas  en varias recopilaciones enciclopédicas (Instituciones), el Quadrivium se estableció como núcleo del plan de estudios de las universidades europeas medievales hasta el siglo XIV. 

Este programa curricular estaba centrado en las Siete Artes Liberadoras, así llamadas porque se estimaban imprescindibles para la formación de seres humanos libre-pensadores, y de las cuales el Quadrivium formaba la fase avanzada, comprendiendo la aritmética, geometría, astronomía y la armónica - hoy conocida como teoría musical o musicología. 

Erroneamente traducido como “cuatro vías”, el significado preciso de Quadrivium es “vía cuadruple”, o “convergencia de cuatro caminos”; lo cual apunta a esa unidad subyacente que encontramos en la visión y metodología de las altas culturas megalíticas. Por lo tanto, el Quadrivium se enseñaba como un todo, implicando que no era posible la comprensión profunda de ninguna de las cuatro artes en aislamiento de las otras tres. Su aplicación simultanea en las construcciones megalíticas ejemplifíca de forma práctica cientos de casos en los que estas cuatro disciplinas se entretejen entre sí.


Una mujer enseñando geometría durante la Edad Media.

Estas cuatro artes/ciencias del Quadrivium sirven como conveniente punto de partida para elucidar los elementos de la astrogeomancia, que en los monumentos megalíticos abarcan otras disciplinas como la metrología y la geodesia, pero también incluyen otros componentes  misteriosos que corrientemente no es posible explicar o clasificar. Veremos algunos de estos elementos en la segunda parte de este artículo.

Debemos ser conscientes de que no estamos tratando aquí con las concepciones modernas convencionales y utilitarias de estas cuatro disciplinas, sino con sus formas ancestrales a través de las que se busca su capacidad de desencadenar la experiencia revelatoria spiritual y con este enfoque transcendente, la comprensión holística de todas ellas. Tal como Platón nos dice hacia el final del Libro VII de La República: “...cuando estos estudios alcanzan el punto de inter-comunión y conexión entre sí mismos, llegando a ser apreciados en sus afinidades mutuas, entonces, y solo entonces, alcanzará su práctica su verdadero valor.”

Ya sea como depositario de la sabiduría prehistórica a través de la tradición oral pitagórica, de sus contactos en Egipto, o quizás como formulador (parcialmente) original de una fracción de la prisca sapientia... Platón sabía que era vital para el ser humano el re-ensamblaje de estas piezas del fragmentado rompecabezas cósmico, y lo puso por escrito por primera vez en la historia de Occidente. 

Todas las artes/ciencias del Quadrivium eran representadas como figuras femeninas. Quizás la memoria de un origen en el pasado distante?


Las Cuatro Artes Sagradas Convergentes

Aritmética. Más allá del cálculo y la función puramente cuantitativa del número, está su función cualitativa, la dinámica de sus interrelaciones, la regularidad y armonía de las proporciones. La aritmética sagrada investiga el número en su pureza abstracta. Su dimensión simbólica nos lleva a la comprensión profunda de la realidad, de la forma o arquetipo del bien; tal como Platón expone en La República: “hasta ver la naturaleza de los números sólo con la mente, no como mercaderes y tenderos con el ánimo de vender y comprar... si no para el uso del alma, porque esta será la forma más fácil de que esta pase de lo efímero y transitorio a la Verdad y al Ser”. El axioma pitagórico: “todo es número", también ilustra esta comprensión del número como substrato profundo de la realidad y lenguaje a través del cual la naturaleza se hace inteligible.

Geometría. De nuevo, en los diálogos de Platón y a través de las enseñanzas de Pitágoras se enfatiza la capacidad de la geometría para conducirnos a la verdad última, a la belleza y a la bondad, mas allá de su uso utilitario. La descripción de la geometría como el arte de lo eternamente verdadero, define este enfoque que también se conoce hoy día como geometría sagrada. En el contexto del megalitísmo la geometría cobra su significado más correcto etimológicamente, pues la vemos aplicada a la medición y ordenamiento de los espacios terrestres, y a los posicionamientos de los monumentos megalíticos a un nivel geodético a gran escala. Así pues, la geometría puede ser definida como “número en el espacio”.

Astronomía. La astronomía era idéntica con la astrología en la antigüedad, cuando el paradigma dominante era el animismo y el universo estaba vivo, dotado de inteligencia y propósito. En la cosmovisión animista, los cielos están poblados por arquetipos encarnados en los orbes planetarios y estelares, fuerzas cósmicas - diosas, dioses, titanes - que interactúan con el ser humano y con sus movimientos generan ciclos temporales, cómputos caléndricos, festivales sagrados y la ordenación de la sociedad alrededor de estos. Los ortos y ocasos de los astros producen alineaciones con la topografía, proveyendo los parámetros geométricos para la orientación de asentamientos y templos que se levantan como reflejo del cielo en la tierra. El rol de la luz solar es sagrado; la luz física una manifestación de la luz espiritual. Es por lo tanto correcto definir la astronomía sagrada como "numero en movimiento, en el espacio y en el tiempo".

Armónica. La longitud de una cuerda tensada o una flauta, las dimensiones y forma de un instrumento determinan su capacidad y tipo de resonancia, estableciendo una relación directa entre el espacio, la forma y la generación de sonido. Por otra parte, hay también una relación con el movimiento y el tiempo, ya que la vibración audible es oscilación y está dotada de velocidad, o frecuencia, y amplitud. La armónica sagrada no se centra solo en definir y entender las relaciones numéricas existentes entre intervalos musicales, sino que investiga y descubre aquellas que son más armoniosas y producen resonancias simpáticas1 conectadas con fenómenos astronómicos, patrones geométricos y relaciones numéricas; es decir, con los otros tres campos de estudio del Quadrivium. Si la astronomía sagrada es "número en el espacio y en el tiempo" a escala macrocósmica, la armónica sagrada bien puede ser descrita como "número en el espacio y en el tiempo" a escala microcósmica.

1 -  Resonancia simpática en términos musicales se define como un un fenómeno armónico en el que un cuerpo vibratorio en estado de reposo responde a vibraciones externas con las que tiene una semejanza armónica. Una cuerda de guitarra, por ejemplo, cuando al ser pulsada produce una nota, hace que cualquier otra cuerda en su proximidad, afinada en esa nota vibre sin tocarla, incluso en otras octavas más altas o bajas. 


LOS ELEMENTOS DE LA ASTROGEOMANCIA (II) - En la segunda parte se exploran otros elementos del canon de la astrogeomancia: la metrología sagrada y sus correlaciones armónicas con las dimensiones y forma de la tierra, así como con la arquitectura vibratoria de la música.


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Tuesday, 9 May 2023

 

ASTROGEOMANCY 

Answering the Call of Ancestral Wisdom

© Xavier de la Huerga 2023


From the second half of the 20th century there have been a series of revolutionary discoveries regarding prehistory that have changed forever our outlook on the past, generating both a multitude of questions and a few answers. The formulation of astrogeomancy is one of those answers.

Beyond Archaeology

Some of the most spectacular discoveries, like Gobekli Tepe in Turkey - the first temple in the world, dated at 11,500 years old - have been made by mainstream archaeology. However, the most significant advances have come by the hand of independent researchers; professionals and academics who, being outside orthodoxy, enjoy a superior freedom of manoeuvre thanks sometimes to their multidisciplinary, open-minded approach and due to the absence of institutional pressure. Some of them have produced astounding discoveries and groundbreaking insights, demolishing the condescending narrative currently on offer by the establishment regarding our remote origins.

Gobekli Tepe and its characteristic T-shaped columns. The first architecture of the world, wasn't a fortress or a city, but a vast temple complex that speaks volumes about the crucial role spirituality has always had for human beings.


Alexander Thom, an engineer and Oxford professor, gave birth - without intending it - to the scientific discipline of archaeoastronomy, after he made an exhaustive survey of over 500 megalithic stone circles and monuments in the UK and France. His measurements revealed that all of the examples studied possessed an exquisite blend of geometry, high precision astronomical orientation and accurate metrological units.

Stone circles invariably show the use of sacred geometry in their layout.


Robin Heath, after his detailed study of Stonehenge made an astonishing discovery when he found a Pythagorean triangle (3,000 years before Pythagoras!) integrated into the design of the famous stone circle, which in turn is projected onto the geography of England and Wales on a cyclopean scale. Its discoverer named it the Lunation Triangle, as this triangle can be used to create a soli-lunar calendar, joining in its shape geometry and astronomy with magical accuracy. Subsequent investigations have revealed more giant Pythagorean triangles laid out across the geography of the United Kingdom.

Left: Stonehenge aerial view. Centre: the Lunation Triangle, a pythagorean triple with sides 5-12-13. Right: Its inexplicable projection onto the landscape (its 13 side measures 150 miles) with vertices in Lundy Island an the Preseli Mountains, where the dolerite bluestones used at Stonehenge were quarried. This discovery was made by megalithic researcher Robin Heath.









Howard Crowhurst has for decades performed an in-depth study of the huge megalithic complex of Carnac in Britanny, as well as Karnac in Egypt and many other megalithic monuments in Great Britain and all over the world. He has accomplished one of the most thorough analyses of megalithic science so far, proving beyond doubt the implementation of an astonishing astro-geometric technology that goes back to the Mesolithic period and includes knowledge of Pi, the Golden Ratio, double and triple squares and other advanced mathematics, as well as sophisticated geodetic surveying capabilities.

 Some of the enigmatic alignments of Carnac stretch for 2.5 miles with over 3,000 monoliths.

Towards the end of the 20th century, John Michell and John Neal deciphered the sophisticated megalithic system of measurement, showing that it had once been used globally and it was based not only upon a precise knowledge of the size of the Earth, but of its ellipsoid shape and the exact amount of deviation from being a perfect sphere. This is of course, unconceivable for the current orthodox archaeological perspective (but nonetheless true). Besides, the structure at the core of the different measurement modules portrays musical harmonic ratios across all of its variations. To top it all up, the ancient metrological system is anthropocosmic, directly relating the proportions of the human body to the Moon and the Earth.


The Vitruvian Woman as Microcosmic Reflection of the Macrocosmos

Giorgio de Santillana, Hertha Von Dechend, Dorothy M. Murdock and David Mathysen have confirmed the existence of a system of celestial metaphor, expressed throughout all the mythological traditions of humankind. Their iconoclastic work has made clear that mythological narratives are, universally and invariably, a vehicle for the transmission of astronomical knowledge and its esoteric metaphysical significance. In doing this, they have proved conclusively that our remote ancestors knew about the precession of the equinoxes thousands of years before its "discovery" by Hipparchus on the 2nd century BCE.

The Remembrance of Truth

Thanks to those findings and many others that can't be listed here, many parts of the jigsaw of our collective memory are starting to click into place, revealing an image of awe-inspiring beauty and cosmic depth. The truth about our ancient history is starting to come through, gradually unravelling from the tangled mass of interpretations and projections that orthodox experts postulate from the prevailing paradigm of scientific materialism.

High megalithic cultures built majestic monuments astronomically oriented, endowed with exquisite geometry, measure and proportion, harmonised around cosmic cycles, encapsulating mathematical and spiritual wisdom into their constructive elements. These monuments were simultaneously scientific instruments, works of art and temples that show us a spiritual technology whose function was to align the Earth with the heavenly realm; the microcosm of the human soul with the macrocosm of the Universal Soul, the Anima Mundi - or Psyche to Cosmou -, as it was called by Plato.

The contour of innumerable galaxies is structured around the spirals generated by the Golden Ratio

After the nameless megalithic high cultures came the Egyptian initiates, the Pythagorean schools, Plato's Academy, the Quadrivium, the gothic cathedral builders... Astrogeomancy continues with this perennial tradition, providing a foundation to again put into practice and implement this immortal knowledge and wisdom that, after being forgotten for millennia, is blossoming once more, providing a vision for a future rooted in our primordial connection with the Cosmos.

The Quadrivium or Fourfold Way (geometry, arythmetic, astronomy and music). An example of multidisciplinar integration rooted in prehistory, conceived at Plato´s Academy and adopted as the core of curricular programs for European education until the 15th century.



Monday, 17 April 2023

ASTROGEOMANCIA, GEOMANCIA 

Y FENG SHUI 

Supervivencia y Universalidad de la Ciencia Prehistórica para la Armonización Espacial

© Xavier de la Huerga 2023


La palabra astrogeomancia es un neologismo formado por tres partículas: astro y geo, obviamente en referencia a los astros y a la tierra; mientras que mancia se ha traducido usualmente como método de adivinación del futuro, pero en el contexto de la astrogeomancia esta partícula tiene otro significado.

Adivinación en el Tiempo - Adivinación en el Espacio

Geomancia es definida como la adivinación del futuro por medio de elementos de naturaleza terrestre, o por líneas o puntos hechos al azar en la tierra. Así que sería fácil interpretar la astrogeomancia como una variante de la geomancia que incluye la astrología o astronomía. Sin embargo, la astrogeomancia no tiene nada que ver con la adivinación del futuro y sí con la recuperación de la memoria de nuestro pasado prehistórico; con la reconstrucción, el estudio y aplicación de los conocimientos utilizados para crear los monumentos megalíticos y con la reactivación del modo de percepción y consciencia que sus artífices poseían; un modo de percepción unificada con el cosmos, que permite al ser humano actuar como agente de la inteligencia evolutiva universal; una modalidad de consciencia a la que la humanidad está volviendo a medida que esta era de materialismo exacerbado y tecnologías deshumanizantes da paso a una comprensión más profunda de la estrecha conexión entre la espiritualidad y la naturaleza.

Un augur de los Dogon (Mali) interpreta los motivos geométricos de una cuadrícula geomántica originada a partir de las huellas dejadas por un zorro. En la cosmovisión de las culturas ancestrales el concepto de “azar” no existe, todo lo que sucede es sagrado. (Imagen: www.earthtreasurevase.org)

Esta tabla contiene las 16 figuras geománticas derivadas del ancestral sistema chamánico de adivinación tras ser adaptado por la tradición hermética occidental en la 
Edad Media. (Image: www.psychicscience.org)

Por otra parte, desde mediados del siglo XX el significado de geomancia se ha extendido hasta llegar a abarcar prácticas como la rabdomancia o radiestesia, una forma de “adivinación en el espacio” centrada comúnmente en el subsuelo, o con un enfoque en el cuerpo humano y uso terapéutico. Así mismo, las llamadas líneas ley, senderos dragón (lung mei), o corrientes telúricas y el concepto de una red planetaria formada por estas líneas energéticas invisibles que vendría a constituir un cuerpo espiritual sutil de la Tierra, también se agrupan hoy en día bajo el epíteto de geomántico.

De igual manera, las disciplinas de vaastu shastra y feng shui son frecuentemente definidas como “geomancia hindú” y “geomancia china” respectivamente. Ambas remontan sus orígenes a la prehistoria y comparten con la astrogeomancia varios elementos que son marca distintiva de la metodología megalítica; tales como la fusión de la astronomía, metrología y geometría sagradas junto con el uso multidimensional del número y la integración de las estructuras en el paisaje y la geología circundante.


Angkor Vat es el templo más grande del mundo (162 hectáreas y más de mil edificios) y fué construído según el canon y procedimientos de Vaastu Shastra. El espectacular posicionamiento del sol durante los equinoccios demuestra el principio astrogeomántico de alineamiento, simultáneamente astronómico y espiritual (Imagen:©1999 Santha Faiia. wwwhttps://grahamhancock.com).


Feng Shui y Chi

El feng shui (viento agua) considera la omnipresencia de Chi - energía sutil que afecta al ser humano y puede ser modificada - como punto de partida para el análisis y posterior prescripción de un lugar geográfico o espacio habitable, con el fín de armonizarlo y optimizar su uso para los seres humanos. Sus principios han sido utilizados durante milenios para diseñar, construir y situar todas las capitales de China, templos, recintos sagrados, palacios, tumbas, espacios comunales, campos de cultivo, carreteras, etc. Sus orígenes se funden con los del Taoísmo hace al menos 4.000 años.

El concepto de Chi no es fácilmente explicable para la mente moderna dominada por el hemisferio cerebral izquierdo y sepultada espiritualmente en el paradigma del materialismo científico, desde el cual se le empuja a desconfiar de su intuición. Se habla de Chi principalmente como de una fuerza o energía, sin embargo la metodología original milenaria del feng shui más parece hablarnos de un campo de resonancia mórfica, cuando nos dice que para armonizar y equilibrar Chi la estrategia a seguir es eminentemente astronómica, topográfica y geométrica, y está imbuida por una interpretación basada en arquetipos cosmológicos y numéricos.


(Arriba) Alguien en China hace 2.300 años forjó una cuchara con magnetita y así nació la brújula, que fue unicamente utilizada para la práctica del feng shui hasta el siglo XI. (Debajo) Un ejemplo más tardío de brújula feng shui con siete circulos concéntricos que contienen una profusión de información espacio-temporal, formulas direccionales, astronómicas, astrológicas y filosóficas.


El feng shui busca la orientación a los ciclos del sol, luna y planetas, las estrellas circumpolares, y otras constelaciones en sus movimientos a través del año. En el caso de ciertas modalidades (como la escuela de las estrellas voladoras), también hace uso de la astrología. A esta dimensión celestial y temporal se añade la parte terrenal y espacial con la evaluación del paisaje circundante, las formas y contornos del lugar, sus rasgos topográficos interpretados metafóricamente en términos de diferentes cualidades direccionales de Chi; el dragón azul, el tigre blanco, etc. Tanto los factores terrestres como los astronómicos poseen complejas interrelaciones numerológicas y arquetípicas, esquemáticamente representadas en cosmogramas; descripciones numérico-geométricas del universo que atestiguan el carácter prehistórico del feng shui. 










Dos versiones del Luo Shu, o cosmograma del "Mapa del rio". Su engañosa simplicidad esquemática esconde complejas capas de significados en clave metafórica y numerológica.


Conclusión

Tanto en la rabdomancia, como en el vaastu shastra y el feng shui, podemos ver fragmentos de esa percepción unificada característica de las altas culturas de la antigüedad que construyeron asombrosos monumentos megalíticos para armonizar, espiritualizar y embellecer la faz de la Tierra; una cosmovisión holística cercana al animismo en su capacidad de escuchar la silenciosa voz del planeta y de resonar con sus invisibles fuerzas vitales, mientras que al mismo tiempo dota a sus construcciones del rigor científico más exacto para observar patrones astronómicos, computar ciclos calendáricos y crear enormes y precisas geometrías a escala geodésica. La astrogeomancia, por lo tanto, está dirigida a armonizar no solo los espacios habitables, sino también nuestro hogar colectivo - la Tierra - y finalmente, la chispa microcosmica que habita en el alma del ser humano. Sin duda, su estudio nos puede ayudar a recuperar la gran matriz de sabiduría ancestral para entender empíricamente esa otra definición más poética y esotérica de astrogeomancia: el antiguo arte y ciencia espiritual para la armonización y alineación de la Tierra y el Cielo.



Cursos de Iniciación a la Astrogeomancia Aplicada

Encuentro Starseeders, Ecuador. Junio 2024