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Monday, 17 April 2023

ASTROGEOMANCIA, GEOMANCIA 

Y FENG SHUI 

Supervivencia y Universalidad de la Ciencia Prehistórica para la Armonización Espacial

© Xavier de la Huerga 2023


La palabra astrogeomancia es un neologismo formado por tres partículas: astro y geo, obviamente en referencia a los astros y a la tierra; mientras que mancia se ha traducido usualmente como método de adivinación del futuro, pero en el contexto de la astrogeomancia esta partícula tiene otro significado.

Adivinación en el Tiempo - Adivinación en el Espacio

Geomancia es definida como la adivinación del futuro por medio de elementos de naturaleza terrestre, o por líneas o puntos hechos al azar en la tierra. Así que sería fácil interpretar la astrogeomancia como una variante de la geomancia que incluye la astrología o astronomía. Sin embargo, la astrogeomancia no tiene nada que ver con la adivinación del futuro y sí con la recuperación de la memoria de nuestro pasado prehistórico; con la reconstrucción, el estudio y aplicación de los conocimientos utilizados para crear los monumentos megalíticos y con la reactivación del modo de percepción y consciencia que sus artífices poseían; un modo de percepción unificada con el cosmos, que permite al ser humano actuar como agente de la inteligencia evolutiva universal; una modalidad de consciencia a la que la humanidad está volviendo a medida que esta era de materialismo exacerbado y tecnologías deshumanizantes da paso a una comprensión más profunda de la estrecha conexión entre la espiritualidad y la naturaleza.

Un augur de los Dogon (Mali) interpreta los motivos geométricos de una cuadrícula geomántica originada a partir de las huellas dejadas por un zorro. En la cosmovisión de las culturas ancestrales el concepto de “azar” no existe, todo lo que sucede es sagrado. (Imagen: www.earthtreasurevase.org)

Esta tabla contiene las 16 figuras geománticas derivadas del ancestral sistema chamánico de adivinación tras ser adaptado por la tradición hermética occidental en la 
Edad Media. (Image: www.psychicscience.org)

Por otra parte, desde mediados del siglo XX el significado de geomancia se ha extendido hasta llegar a abarcar prácticas como la rabdomancia o radiestesia, una forma de “adivinación en el espacio” centrada comúnmente en el subsuelo, o con un enfoque en el cuerpo humano y uso terapéutico. Así mismo, las llamadas líneas ley, senderos dragón (lung mei), o corrientes telúricas y el concepto de una red planetaria formada por estas líneas energéticas invisibles que vendría a constituir un cuerpo espiritual sutil de la Tierra, también se agrupan hoy en día bajo el epíteto de geomántico.

De igual manera, las disciplinas de vaastu shastra y feng shui son frecuentemente definidas como “geomancia hindú” y “geomancia china” respectivamente. Ambas remontan sus orígenes a la prehistoria y comparten con la astrogeomancia varios elementos que son marca distintiva de la metodología megalítica; tales como la fusión de la astronomía, metrología y geometría sagradas junto con el uso multidimensional del número y la integración de las estructuras en el paisaje y la geología circundante.


Angkor Vat es el templo más grande del mundo (162 hectáreas y más de mil edificios) y fué construído según el canon y procedimientos de Vaastu Shastra. El espectacular posicionamiento del sol durante los equinoccios demuestra el principio astrogeomántico de alineamiento, simultáneamente astronómico y espiritual (Imagen:©1999 Santha Faiia. wwwhttps://grahamhancock.com).


Feng Shui y Chi

El feng shui (viento agua) considera la omnipresencia de Chi - energía sutil que afecta al ser humano y puede ser modificada - como punto de partida para el análisis y posterior prescripción de un lugar geográfico o espacio habitable, con el fín de armonizarlo y optimizar su uso para los seres humanos. Sus principios han sido utilizados durante milenios para diseñar, construir y situar todas las capitales de China, templos, recintos sagrados, palacios, tumbas, espacios comunales, campos de cultivo, carreteras, etc. Sus orígenes se funden con los del Taoísmo hace al menos 4.000 años.

El concepto de Chi no es fácilmente explicable para la mente moderna dominada por el hemisferio cerebral izquierdo y sepultada espiritualmente en el paradigma del materialismo científico, desde el cual se le empuja a desconfiar de su intuición. Se habla de Chi principalmente como de una fuerza o energía, sin embargo la metodología original milenaria del feng shui más parece hablarnos de un campo de resonancia mórfica, cuando nos dice que para armonizar y equilibrar Chi la estrategia a seguir es eminentemente astronómica, topográfica y geométrica, y está imbuida por una interpretación basada en arquetipos cosmológicos y numéricos.


(Arriba) Alguien en China hace 2.300 años forjó una cuchara con magnetita y así nació la brújula, que fue unicamente utilizada para la práctica del feng shui hasta el siglo XI. (Debajo) Un ejemplo más tardío de brújula feng shui con siete circulos concéntricos que contienen una profusión de información espacio-temporal, formulas direccionales, astronómicas, astrológicas y filosóficas.


El feng shui busca la orientación a los ciclos del sol, luna y planetas, las estrellas circumpolares, y otras constelaciones en sus movimientos a través del año. En el caso de ciertas modalidades (como la escuela de las estrellas voladoras), también hace uso de la astrología. A esta dimensión celestial y temporal se añade la parte terrenal y espacial con la evaluación del paisaje circundante, las formas y contornos del lugar, sus rasgos topográficos interpretados metafóricamente en términos de diferentes cualidades direccionales de Chi; el dragón azul, el tigre blanco, etc. Tanto los factores terrestres como los astronómicos poseen complejas interrelaciones numerológicas y arquetípicas, esquemáticamente representadas en cosmogramas; descripciones numérico-geométricas del universo que atestiguan el carácter prehistórico del feng shui. 










Dos versiones del Luo Shu, o cosmograma del "Mapa del rio". Su engañosa simplicidad esquemática esconde complejas capas de significados en clave metafórica y numerológica.


Conclusión

Tanto en la rabdomancia, como en el vaastu shastra y el feng shui, podemos ver fragmentos de esa percepción unificada característica de las altas culturas de la antigüedad que construyeron asombrosos monumentos megalíticos para armonizar, espiritualizar y embellecer la faz de la Tierra; una cosmovisión holística cercana al animismo en su capacidad de escuchar la silenciosa voz del planeta y de resonar con sus invisibles fuerzas vitales, mientras que al mismo tiempo dota a sus construcciones del rigor científico más exacto para observar patrones astronómicos, computar ciclos calendáricos y crear enormes y precisas geometrías a escala geodésica. La astrogeomancia, por lo tanto, está dirigida a armonizar no solo los espacios habitables, sino también nuestro hogar colectivo - la Tierra - y finalmente, la chispa microcosmica que habita en el alma del ser humano. Sin duda, su estudio nos puede ayudar a recuperar la gran matriz de sabiduría ancestral para entender empíricamente esa otra definición más poética y esotérica de astrogeomancia: el antiguo arte y ciencia espiritual para la armonización y alineación de la Tierra y el Cielo.



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Friday, 17 March 2023

Viaje al Corazón de Venus (II)

LA PROPORCION AUREA 

Nexo Matemático entre lo Físico y lo Metafísico

© Xavier de la Huerga 2023 




También conocida como Sección Aurea, Proporción Dorada, Divina Proporción, Numero de Oro, Razón Media y Extrema, Katatome Kanonos... Aunque su descubrimiento es comúnmente adscrito a los pitagóricos, aparece miles de años antes en Egipto, Babilonia y en los complejos megalíticos de Europa occidental. Desde comienzos del siglo XX, esta constante matemática es denominada con la letra griega Phi. Su valor numérico es abreviado por razones prácticas a 1'618, o 1'62, pero Phi es un numero irracional y por lo tanto, su componente decimal es infinito (1'61803398874...). 

Phi aparece en el pentagrama conformando las relaciones proporcionales entre todos sus segmentos, entre los lados de sus triángulos y entre sus ángulos. Básicamente, el pentagrama es una pura expresión geométrica de la seción aurea. 


La proporción del segmento rosa respecto al segmento amarillo, la del amarillo respecto al verde y la del verde respecto al azul = Phi. Similarmente, en cada uno de los cinco triángulos, la razón del lado mayor y el lado menor = Phi. Y también las razones entre todos sus ángulos. Todos los componentes del Pentalfa están en conformidad con la Sección Áurea.

Para entender correctamente la presencia de Phi en el Cosmos es útil familiarizarnos primero con la Serie de Fibonacci, que se obtiene por una simple operación de suma, empezando por el numero uno sumado a sí mismo y seguido por la suma de su producto (1+1 = 2, 1+2 = 3, 2 + 3 = 5, etc). La secuencia resultante comienza así: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144... Esta progresión posee la propiedad de que al dividir cualquiera de sus miembros por el anterior nos da una aproximación a Phi (ej. 144 : 89 = 1'617).

La Geometría del Oro Orgánico

Con este entendimiento de la serie Fibonacci como expresión numérica de Phi, podemos comenzar nuestra observación de la Sección Áurea en la Naturaleza con más claridad. Empecemos con el reino vegetal, donde encontramos una gran recurrencia de Phi en la frecuencia y ángulo de distribución de las hojas alrededor de un tallo, el número de pétalos, sépalos en flores, la distribución de las semillas, etc. Pero como vemos en la siguiente imagen, la presencia de Phi no se limita al reino vegetal.
  
Un ejemplo de numeros Fibonacci en el cuerpo humano. Las longitudes de los huesos de los dedos = 2, 3, 5 y 8.







Phi no solo está presente a lo largo y ancho del cuerpo humano, en las proporciones y configuración de sus partes, también está presente en la fisiología de incontables especies del reino animal. Phi es el origen de las bellas espirales que aparecen en miríadas de organismos, desde la microscópica foraminífera unicelular, pasando por las conchas de moluscos, los cuernos de rumiantes, hasta las pautas de vuelo del halcón peregrino. 


Espiral aurea en la concha de un nautilo y una forma de generarla geometricamente a partir de los triángulos de un pentagrama.

De hecho, podemos decir con absoluta certeza que Phi deja su impronta en la totalidad del ámbito biológico, pues nos lo encontramos en el ángulo de giro de la doble espiral del DNA, la "molécula de la vida".

Este breve listado no agota la presencia de Phi en la naturaleza, ya que esta no se limita al ámbito de lo orgánico; los vórtices que se originan en los tornados y, a nivel macrocósmico, en muchas espirales galácticas, la división Cassini en los anillos de Saturno, o los periodos orbitales entre la Tierra y Venus (como veremos más adelante), llevan todos su inconfundible firma.

Otros ejemplos de espirales generadas en base a la Proporción Aurea.  


Phi en el Arte

La esencia armoniosa de la Proporción Aurea posee una cualidad estética que ha sido aplicada en muchos campos de la actividad humana desde la prehistoria, haciendo acto de presencia en la composición de obras maestras de la música, la pintura, arquitectura y poesía. Lo cual conlleva un elemento profundamente enigmático, ya que aparte de los casos donde Phi ha sido utilizado intencionalmente, estudios recientes demuestran que hay obras donde su integración no se realizó de forma consciente. A este respecto, hay varias hipótesis en juego, pero a la luz de la evidencia estadística, la pura coincidencia debe quedar descartada.


La totalidad del Partenón de Atenas; su fachada, planta, cámara interior, columnas, etc están imbuídas con Phi. De hecho, es Phidias, su architekton o mestro constructor, cuyo nombre está detrás de la elección de Phi para referirnos a la Proporción aurea.

La Divina Proporción

No es de extrañar que artistas y filósofos hayan encontrado en la Sección Áurea propiedades metafísicas, espirituales, o generalmente hablando, transcendentes. En 1509, contribuyendo a la apoteosis del Renacimiento con un influyente tratado matemático  - De Divina Proporzione, ilustrado con 52 grabados por Leonardo Da Vinci -, el monje franciscano Luca Pacioli, describía varias equivalencias entre Phi y los atributos de la divinidad (su concepción de la divinidad le debía mucho a Platón), que le llevaron a dar a Phi el nombre de Divina Proporción.
  1. Singularidad y Unicidad: al igual que Dios, Phi es único e incomparable.
  2. Inconmensurabilidad: ya que como número irracional, es infinito. 
  3. Trinidad: al ser definido por tres componentes. 
  4. Omnipresencia: como constante universal que es.
  5. Principio Generativo: El dodecaedro es el Solido Platónico de doce caras pentagonales cuya geometría - pura expresión tridimensional de Phi - simboliza el Cosmos, la Creación.
La Proporción Aurea definida por tres longitudes en una línea: 1 = 'a+b', 0,618 (Phi) = 'a' y 0,382 (recíproco de Phi) = 'b'. Por lo tanto, la proporción de 'b' respecto a 'a' es igual a la proporción de 'a' respecto a 'a+b'.

Aunque la terminología teísta de Pacioli pueda ser cuestionada, es posible formular otra analogía con profundas implicaciones metafísicas en términos menos teológicos; esta es la equivalencia de las propiedades de recursión y auto-similitud de Phi con la capacidad auto-reflexiva de la consciencia. 

La definición matemática convencional de recursión es "una secuencia en la cual cada término es definido como una función de los términos anteriores". Aquí, esta definición es extendida para referirse a la capacidad de Phi para reflejarse a si mismo en incrementos o disminuciones escalares ad infinitum sin perder su auto-similitud. En el ámbito de la Física moderna, a esta propiedad se la denomina "fractal". 



 La geometría recursiva auto-similar de los fractales recuerda las formas orgánicas, apuntando al orden que subyace tras el caos aparente en la naturaleza. (Imagen: https://www.fractal-recursions.com Copyright 2001-2008 by Jock Cooper)


Forma fractal basada en la Proporción Aurea. 
(Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Phi_glito.png) 


La autorreflexión (también llamada metacognición) es la habilidad por la cual la consciencia es capaz de reflejarse a sí misma; por así decirlo, "capaz de verse viéndose", como cuando uno se mira en un espejo. Esta es la característica que define el más alto orden de inteligencia, el cual sólo el ser humano y algunas otras especies poseen en varios grados. Por lo tanto, las propiedades de recursión y auto-similitud de Phi pueden ser consideradas como una expresión matemática de esta capacidad de autorreflexión, por la cual la consciencia es consciente de sí misma.

La Proporción Aurea se nos revela como una de las facetas matemáticas del Gran Misterio de la existencia, tras la que subyace la manifestación, no sólo de la vida, sino de la consciencia. Como tal, su presencia universal exhibe en su esencia las tres características del Cosmos: lo Bello (cualidades estéticas), lo Bueno (tiene una función ética, ya que forma parte de los procesos generativos que dan lugar a la vida y a su evolución, a través de formas cada vez más complejas hasta la aparición de la consciencia) y lo Verdadero (ofrece prueba irrefutable de un propósito e inteligencia universal, a través del lenguaje exacto del número y la geometría).





Espectacular animación digital de Cristóbal Vila mostrando varios ejemplos de Phi en la Naturaleza (Nota: la última parte del video no muestra Phi, sino Teselaciones Voronoi en la construccion de las alas de libélula)


No vamos a profundizar más en estas aguas. Confiando que esta concisa introducción haya sido suficiente para ilustrar la importancia de la Sección Áurea, su íntima relación con la geometría pentagonal regular, su ubicuidad en la naturaleza y su rol como eslabón entre el plano físico y el metafísico. Vamos a ver ahora como Venus entra de lleno en este tapiz multi-dimensional de correspondencias, entretejiendo sus bellos movimientos y su melodía cósmica para erigirse, desde su aspecto puramente astronómico y planetario, como perfecto contrapunto físico y mensurable de su otra faceta metafísica, arquetípica e inconmensurable. Sigamos adelante en nuestro Viaje al corazón de Venus (III) 


< Viaje al corazón de Venus (I)



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Ecoaldea Los Portales, Sevilla. Diciembre 2023


Tuesday, 14 March 2023

ASTROGEOMANCIA 

En Respuesta a la Llamada de la Sabiduría Ancestral

© Xavier de la Huerga 2023


Desde la segunda mitad del siglo XX se han venido produciendo una serie de hallazgos revolucionarios sobre la prehistoria que están cambiando para siempre nuestra concepción del pasado, generando un sinfín de preguntas y algunas respuestas. La formulación de la astrogeomancia es una de estas respuestas.

Algunos de los hallazgos más espectaculares, como Gobekli Tepe en Turquía – el primer templo del mundo con 11.500 años de antiguedad – han venido de la mano de la arqueología convencional. Sin embargo, los avances más significativos se deben a investigadores independientes. Profesionales y académicos que al estar situados fuera de la ortodoxia disfrutan de una superior capacidad de maniobra gracias a su enfoque multidisciplinar y a la ausencia de presión institucional. Algunos de ellos han hecho descubrimientos asombrosos que están demoliendo la condescendiente narrativa convencional sobre nuestro pasado prehistórico.

Gobekli Tepe y sus características“columnas T”. La primera arquitectura del mundo no fué una fortaleza o una ciudad, sino un vasto complejo de templos que nos habla del rol crucial que la espiritualidad siempre ha tenido en nuestra evolución.


Alexander Thom, un ingeniero y catedrático de Oxford fundó sin proponerselo la moderna disciplina científica de la arqueoastronomía tras un estudio exhaustivo de más de 500 monumentos megalíticos en Reino Unido y Francia. Sus mediciones revelaron que todos los ejemplos estudiados poseían, sin excepción, una fusión exquisita de geometría y orientación astronómica de alta precisión.

Invariablemente, los círculos de piedras megalíticos muestran el uso de la geometría sagrada en su construcción.


Robin Heath, tras un detallado estudio del famoso monumento megalítico de Stonehenge, hizo el espectacular descubrimiento de un triángulo pitagórico - construído 3.000 años antes de Pitágoras - que a su vez está proyectado a escala ciclópea. Su descubridor lo bautizó “Triángulo de Lunación”, ya que este se puede utilizar para crear un calendario soli-lunar, aunando en su forma la geometría y la astronomía con mágica exactitud. Subsiguientes investigaciones han revelado otros triángulos pitagóricos gigantes en la geografía del Reino Unido.

Izda.: Vista aérea de Stonehenge. Centro: El Triángulo de Lunación, una escuadra pitagórica de lados 5-12-13 integrada en el diseño de Stonehenge. Dcha.: Su inexplicable proyección  a escala geográfica (la hipotenusa mide aprox. 250 kmts) con vertices en Lundy Island y en la cantera de donde se extrajeron las piedras de dolerita (bluestone) utilizadas en Stonehenge.









Howard Crowhurst ha desarrollado en las últimas décadas un exhaustivo análisis del enorme complejo megalítico de Carnac en la Bretaña Francesa, así como de Karnac en Egipto y otros monumentos en el Reino Unido, confirmando la utilización de una impresionante técnica astro-geométrica que se remonta al Mesolítico e incluye el uso de Pi, la Proporción Aurea y otras constantes matemáticas avanzadas.

Los enigmáticos alineamientos megalíticos de Carnac se extienden a lo largo de 4 Kmts. con más de 3.000 monolitos.


John Michell y John Neal descifraron a finales del siglo XX el sofisticado sistema de medidas megalítico, demostrando que había sido utilizado en todo el planeta y que estaba basado en el conocimiento preciso no solo del tamaño de la Tierra, sino de su forma elipsoide y del grado exacto de distorsión que la separa de una esfera perfecta. Esto, por supuesto es inconcebible para la perspectiva ortodoxa arqueológica actual (pero no por eso menos cierto). Además el núcleo de los diferentes módulos de medidas refleja proporciones armónicas musicales en todas sus variaciones. Por si fuera poco, el sistema metrológico megalítico es antropocósmico, relacionando de forma directa las proporciones del cuerpo humano con la Tierra y la Luna.


Giorgio de Santillana, Hertha Von Dechend, Dorothy M. Murdock y David Mathysen confirman en sus estudios la existencia de un sistema de metáfora celestial expresado en todas las tradiciones mitológicas de la humanidad. Su trabajo iconoclasta ha dejado claro que la narración mitológica constituye un vehículo para la transmisión del conocimiento astronómico y su dimensión metafísica. Probando de forma conclusiva que nuestros remotos antepasados conocían la precesión de los equinoccios, milenios antes de su “descubrimiento” por Hiparco hace 2.200 años.

Anámnesis: El Fin de la Amnesia Colectiva

Gracias a esos hallazgos y muchos otros que aquí no tienen cabida, las piezas del rompecabezas de nuestra memoria colectiva empiezan a encajar, revelando una imagen estremecedora en su belleza y profundidad cósmica. La verdad sobre nuestra historia ancestral está abriéndose paso, poco a poco, a través de la maraña de interpretaciones que los expertos de la ortodoxia propugnan desde el paradigma materialista científico imperante.

Las avanzadas culturas megalíticas construyeron majestuosos monumentos orientados astronómicamente, dotados de exquisita geometría, medidas y proporciones armonizadas con los ciclos cósmicos, encapsulando en sus elementos constructivos sabiduría espiritual y matemática. Estos monumentos eran simultáneamente instrumentos científicos, obras de arte y templos. Las construcciones megalíticas nos muestran una tecnología espiritual cuya función es la de alinear la Tierra con los Cielos; el microcosmos del alma humana con el macrocosmos y el alma universal - Psyche to Cosmou - tal como fue llamada por Platón en su diálogo Timeo.

El contorno de innumerables galaxias está estructurado alrededor de las espirales generadas por la Proporción Aurea. (Imagen © Xavier de la Huerga 2023)

Después de las anónimas altas culturas megalíticas, llegaron los iniciados de Egipto, las escuelas pitagóricas, la Academia de Platón, el Quadrivium, los constructores de catedrales góticas... La astrogeomancia continúa esta tradición perenne y proporciona una base para poner en práctica en nuestras vidas la sabiduría inmortal que, tras milenios de olvido, vuelve a aflorar ofreciendo una visión de futuro enraizada en la memoria de nuestra conexión primordial con el Cosmos.

El Quadrivium, o Via Cuádruple (geometría, aritmética, astronomía y música). Un ejemplo de integración multidisciplinar con raíces en la prehistoria, concebido en la Academia de Platón y núcleo del sistema de enseñanza Europeo hasta el S. XV.


Cursos de Iniciación a la Astrogeomancia Aplicada

Ecuador. Mayo/Junio 2024